• Tránsito del Atlántico conmemoró el Día del Agente de Tránsito y reconoció la labor de los funcionarios viales en el departamento.

• La tomasina Tania Restrepo Jaraba es la única mujer que hace parte del equipo de agentes de Tránsito del Atlántico.

• En 1970 se creó el primer cuerpo de Agentes de Tránsito de Colombia. Hoy en Atlántico se replica esta formación con un grupo de nueve agentes dispuestos a salvar vidas en las vías.

Barranquilla, 6 de mayo de 2021. En un control operativo en carretera todo puede suceder. Desde el abrupto cambio de un inclemente sol a una torrencial lluvia, hasta un enfrentamiento con un infractor poco amigable. Las posibilidades son infinitas.

Para los agentes de Tránsito se trata de una ruleta rusa, que gira con incertidumbre cada vez que salen a las vías, y cuyo resultado tratan de atajar cumpliendo la ley 769 de 2002.

Para Erguis Asendra, quien a diario recorre entre 50 y 70 kilómetros para verificar la seguridad en las vías del Atlántico, el azar en las carreteras ha dejado de ser un problema desde que entendió la responsabilidad que conlleva ser una autoridad —de cualquier tipo—. Por eso, el pasado 19 de abril de 2021 celebró, por décimo novena ocasión, el poder ser ‘agente de tránsito’.

“A mí esto siempre me ha gustado. Antes veía que en mi municipio (Santo Tomás) no había medidas o patrones para que la gente se pudiera desplazar. Eso me fue generando una inquietud que me hizo querer tomar la batuta, ser un líder y organizar el municipio. Eso sí, ser agente de tránsito no es muy fácil, sobre todo cuando hay personas que no entienden que uno está allí para hacer su trabajo (…) pero con el Tránsito del Atlántico he podido hacer lo que realmente quiero”, dijo el agente.

Asendra es el más antiguo de los agentes del Tránsito del Atlántico. 19 años de servicio lo respaldan. Pero el inmenso orgullo que asegura sentir por su trabajo es igualado por el que sienten sus otros ocho compañeros en el cuerpo de agentes del departamento. Por eso la institución conmemora con ellos el Día del Agente de Tránsito y les agradece por ser la mano que se extiende a la gente cada día en las vías.

Entre los miembros del cuerpo de agentes se encuentra también Jhoiner Horta Cantillo, que lleva tres años y medio vinculado al Tránsito del Atlántico como agente y, para él, esta labor es “totalmente satisfactoria”.

“Sentir que estamos sirviendo a la comunidad, que de una manera u otra educamos diariamente en buenas prácticas de seguridad vial, es gratificante, pues de nosotros depende que cada ciudadano cumpla con las normas de tránsito para evitar los siniestros y proteger la vida”, aseguró Horta, contando que, además, el ser un agente, especialmente con el Tránsito del Atlántico, le ha permitido desarrollar plenamente su proyecto de vida.

Horta hace énfasis en lo valioso que es para él hacer parte del Instituto de Tránsito del Atlántico, pues considera que la entidad ha depositado en él y sus compañeros la confianza.

Y es que los agentes del Tránsito del Atlántico, bajo sol y lluvia, recorren a diario las vías del departamento para velar por una movilidad ágil y segura para la gente. Por eso la institución destaca su labor incansable y su espíritu de servicio que los lleva a esforzarse en formar a actores viales responsables y conscientes.

La directora del Tránsito del Atlántico, Susana Cadavid, resaltó de los agentes de Tránsito que más allá de cumplir sus funciones, en tiempos difíciles como lo es el que enfrentamos por la pandemia, se han comprometido con prevenir contagios de Covid-19 desde las vías, haciendo cumplir los decretos establecidos en el Atlántico.

Para la historia

Pero el trabajo de algunos agentes del Tránsito del Atlántico no es histórico nada más porque vivan en un momento inolvidable para la humanidad, como lo es la pandemia del nuevo coronavirus. No, esa no es la razón. Para Tania Restrepo Jaraba, el solo hecho de ponerse un uniforme y ceñirse el chaleco que la identifica es un acto que merece ser recordado: ella es la única mujer agente del Tránsito en el equipo.

Tania, de 33 años, se vinculó al Tránsito del Atlántico en 2019 como promotora de seguridad vial. Con los ingresos que recibió durante los distintos contratos temporales que obtuvo durante alrededor de 2 años, Tania pagaba sus estudios técnicos en Seguridad Vial. Su esfuerzo pronto sería recompensado.

“Yo veía que estaban llamando a otros compañeros y contratando promotores y pensé: este año no me van a llamar a mí… y me puse un poco triste. Lo que no sabía era que mi hoja de vida sí estaba siendo considerada, pero para otro cargo. Me dijeron que iban a contratar cinco agentes de Tránsito y entre esos me escogieron a mí. Eso fue la alegría más grande”, relata Tania.

Su investidura de agente de Tránsito la recibió en 2020 y le fue renovada en 2021 por su esfuerzo incansable, por su compasión en las vías, pero también por la templanza con la que asume la responsabilidad de que los actores viales cumplan con las normas. Trabaja bajo el sol, a la par de sus compañeros, asegurando que incluso a veces los usuarios de las vías mejoran su actitud cuando la ven a ella y se alegran de que haya una mujer en el equipo.

“Lo que más me enorgullece es ser agente de Tránsito departamental. Gracias a este trabajo he cumplido muchas metas y sacado adelante a mi familia. En los controles la gente se admira porque soy una mujer y estoy haciendo labores que muchas personas creen que una mujer no puede hacer. Pero aquí estoy y me respetan por eso”, afirma Tania, cuyo ejemplo ha inspirado a su hija de 15 años, quien quiere seguir sus pasos y convertirse también en una agente de tránsito.